En ocasiones, nuestros amigos de cuatro patas pueden producir ruidos respiratorios que llegan a inquietar a sus propietarios ya que a menudo resulta difícil diferenciar si nuestro animal presenta un problema respiratorio o si, por el contrario, no revierte gravedad.

A continuación vamos a describir e ilustrar con vídeos algunos de los sonidos respiratorios más frecuentes en nuestras mascotas para saber si debemos preocuparnos y acudir al veterinario o si se trata de una situación que no causa mal en nuestro perro o gato.

Estornudo inverso

Es un esfuerzo inspiratorio frecuente en perros producido como consecuencia de una alteración de la cavidad nasal o nasofaringe. Puede estar producido por diferentes motivos: un cuerpo extraño como una espiga en la nariz, al excitarse corriendo, por un proceso inflamatorio y, en general, por cualquier causa que pueda producir un estornudo normal.

La espectacularidad del sonido a veces nos alarma y nos lleva a acudir a nuestro veterinario, ya que tendemos a pensar que nuestro animal no puede respirar. Si bien, en principio no revierte gravedad.

Colapso traqueal

Es un esfuerzo espiratorio conocido como “tos de ganso“. Ocurre como consecuencia del estrechamiento intermitente de la tráquea debido a la debilidad del músculo dorsal traqueal.

Las razas más propensas a sufrir dicho colapso son los Bulldog Francés, Yorkshire Terrier, Bichón Maltés, Chihuahua y Pekinés. Además, hay que tener en cuenta que la obesidad en nuestro animal empeora los signos de colapso.

Hay diferentes grados de colapso. Aquel por el que debemos preocuparnos y acudir a nuestro veterinario es el que causa intolerancia al ejercicio.

Laringotraqueitis

Hablamos de una enfermedad inflamatoria que afecta a la laringe así como a la primera porción de la traquea. En la mayoría de casos, tiene origen infeccioso (virus de la parainfluenza canina, conocido popularmente como “tos de las perreras” por su facilidad de contagio).

Se caracteriza por una tos seca que, en ocasiones, puede ser emetizante (causando vómitos o arcadas). Esta afección suele requerir tratamiento médico y por tanto es recomendable acudir a nuestro veterinario. Aunque la tos puede persistir varias semanas, suele resolverse satisfactoriamente.

Asma felino

Se trata de una situación respiratoria complicada originada en los bronquios. Se produce una constricción o estrechamiento, habitualmente de origen alérgico y, en determinadas ocasiones, idiopático (causa desconocida).

Con frecuencia son cuadros agudos que son reversibles. Si bien, a veces puede cronificarse y el paciente puede requerir medicación de por vida o en ciertas épocas del año en las que presentan signos clínicos. Los signos que deben alarmarnos y ponernos en contacto con nuestro veterinario son:

  • Distress respiratorio
  • Tos
  • Sibilancias (popularmente “pitos”)

En casos de crisis asmática se debe acudir al veterinario. Es muy importante saber que un gato que respira con la boca abierta presenta un problema de salud muy grave.