Éste es Valo, la iguana de nuestra compañera veterinaria Ángela. A Valo le gusta tomar el sol, subirse al rascador del gato, trepar entre las plantas de la casa y comer mango.

Hoy os hablamos de las Iguanas como animales de compañía: sus hábitos, necesidades y curiosidades sobre esta particular mascota.

Una pequeña aproximación

Originarias de Sudamérica, nacen con apenas 10 cm y llegan a alcanzar fácilmente los 1,65 m. Su longevidad se sitúa entre los 12 y 16 años, con un peso medio de 5 kg.  Son trepadoras y arborícolas y les encanta visitar las zonas altas y elevadas. Además, tienen hábitos diurnos y duermen siempre de noche.

 

Necesidades y Enriquecimiento ambiental

Las iguanas son naturales de selvas lluviosas y zonas abiertas arboladas. Por tanto, es aconsejable que su terrario sea lo más parecido posible a su hábitat natural. Así, debemos proporcionarle una decoración interior a base de madera, troncos o plantas que les permita trepar y esconderse,  un sustrato a base de césped artificial, mantillo o tierra vegetal y unas condiciones ambientales determinadas, como son una fuente de luz ultravioleta conectada durante las horas diurnas y una fuente de calor en un extremo del terrario, cercana a los los 29 – 32º. No olvidemos la humedad ambiental, la cual deberá mantenerse en torno al 80%.

A Valo le encanta trepar y situarse en zonas elevadas de la casa así como tomar el sol. Por ello, cada mañana Ángela le permite que salga fuera del terrario para tomar su baño de sol.

Además, las iguanas son excelentes nadadoras y disfrutan sumergiéndose en el agua. A la hora de elegir un terrario para nuestra iguana deberíamos tener en cuenta no solo unas dimensiones adecuadas para su tamaño, sino también la posibilidad de que puedan bañarse y sumergirse por completo.

Alimentación

La alimentación de las iguanas debe ser lo más variada posible y rica en calcio, siempre teniendo en cuenta que son animales hervíboros. De este modo sus alimentos básicos son las verduras de hojas (acelgas, canónigos, escarola, zanahoria, berros, etc.), frutas como la manzana, pera o el melón. También le podemos ofrecer flores o tréboles.  Además, en el mercado existen piensos formulados para iguanas.

A Valo le chifla comer mango, kiwi e higos.

 

Manejos y cuidados

La manipulación de estos animales debe ser suave y cuidadosa, siempre por la zona abdominal y desde abajo, pues se estresan fácilmente. Evitaremos darle órdenes y castigos, pues un reptil no entiende de premios y escarmientos. Sin embargo, las rutinas y hábitos diarios así como ofrecerle alimento de nuestra mano ayudan a fortalecer el lazo de dependencia y vínculo emocional con el dueño. Es aconsejable cortarles las uñas una vez al mes y favorecer un contacto contínuo con el animal.

Visitas al Veterinario

La enfermedad ósea metabólica es una de las enfermedades más comunes en iguanas y la principal causa de visita al veterinario. Una dieta pobre en calcio (lechuga) o demasiado rica en fósforo (carne, uvas, plátanos) o con falta de acceso a la luz ultravioleta puede degenerar en problemas de descalcificación, especialmente en la época de crecimiento, entre los 6 y 18 meses.

Si tienes dudas sobre los cuidados que requiere una iguana o deseas ampliar información para adoptarla como mascota, en la Clínica Albacora estaremos encantados de asesorarte sobre iguanas y animales exóticos en general.