Esta es una situación que por desgracia , es posible que alguna vez sea necesaria y es motivo de gran preocupación e incertidumbre por parte de los propietarios.

Cualquier anestesia y cualquier intervención quirúrgica conllevan una serie de riesgos, y es nuestro deber intentar que sean los mínimos posibles . Para eso se debe de hacer un estudio preanestésico, que sera mas o menos extenso en función de la edad, la raza, la especie, la patología y las circunstancias que propician cada intervención.

Así pues esta valoración prequirúrgica podrá constar de la exploración detenida del animal y una analítica básica, o necesitar también una radiografía de tórax y un electrocardiograma, o una analítica mas completa, en función de cada caso.

Este estudio se realizara siempre (salvo caso de urgencia vital), para tratar de afrontal la anestesia y la cirugía con la máxima garantía ( al igual que ocurre en medicina humana).

Durante la cirugía y la anestesia (y salvo caso de urgencia) siempre habrá un mínimo de dos veterinarios y una auxiliar, y el animal permanecerá monitorizado durante la intervención con un monitor multiparamétrico que controla en todo momento la tensión arterial, la pulsioximetría, la capnografía, la temperatura y la electrocardiografía del paciente, para evitar riesgos anestésicos.

El paciente permanecerá intubado durante toda la intervención y con una vía puesta para poder actuar en caso de aparecer algún problema.

Por otro lado, el personal de esta clínica realiza activamente una formación continuada que nos permite ir adoptando las ultimas novedades en anestesia y cirugía.

Todo esto lo hacemos con el convencimiento de que la seguridad y el bienestar de nuestros pacientes son lo primero.

De manera inevitable esto supone un incremento en el precio final de la intervención, pero nos parece que resulta indispensable para poder trabajar con el nivel de seguridad y calidad que su mascota se merece.