Este es Pon, un maltés de 3 meses con una enfermedad congénita en el corazón, un conducto arterioso persistente (CAP). En los pacientes que padecen este defecto, persiste una comunicación entre la aorta y la arteria pulmonar, que debe desaparecer en el nacimiento y que sin embargo sigue patente. Esto produce, además de un soplo cardiaco importante, una alteración grave en el corazón, que disminuye la calidad y la esperanza de vida del paciente.

Un tanto por ciento importante de estos perros y gatos, no llegan al año de vida. Así pues es una enfermedad muy grave, que hay que diagnosticar en los primeros meses de vida y que hay que tratar con urgencia. El tratamiento indicado es el cierre de dicha comunicación entre esos dos importantes vasos sanguíneos. Ese cierre debe de hacerse en cuanto se diagnostica, y a ser posible entre las 8 y las 16 semanas de edad. Lo ideal es hacerlo por intervencionismo cardíaco, una técnica innovadora, que no necesita cirugía y que se realiza a través de un catéter.

Hay grandes especialistas que realizan esta técnica en Europa y ya también en España. Pero cuando el paciente pesa menos de 3 o 4 kg no se puede llevar a cabo, y hay que recurrir a la cirugía torácica. Es una intervención que conlleva un riesgo importante ya que la rotura del conducto durante la disección producirá una hemorragia grave. La buena noticia es que si la cirugía se lleva a cabo con éxito el perro podrá llevar una vida  normal, sin necesidad de tratamiento y sin que disminuya su esperanza de vida.

Pon, tenía este problema, su Veterinaria le escuchó un soplo continuo y nos lo remitió para hacer ecocardiografía. Mediante la eco confirmamos la presencia del CAP. Como Pon pesaba 800 gramos no era candidato a intervencionismo cardíaco, así que una semana después del diagnóstico lo intervinimos quirúrgicamente, realizando el cierre del Conducto mediante dos suturas. La cirugía fue bien, y hoy, 10 días después de la cirugía, Pon es un perro feliz, juguetón y con toda la vida por delante. Nos alegramos mucho de que todo haya ido bien y de que podamos verlo crecer con salud y el cariño de su dueña.