Su mascota va a someterse a una intervención quirúrgica, 8 horas como mínimo antes de la misma debe quitarle el agua y la comida, ya que debe estar en ayunas en el momento de la cirugía, porque de lo contrario puede vomitar durante la anestesia, lo cuál pone en riesgo a su animal.

Es normal que durante la recuperación de la anestesia el animal tenga frío, por lo que recomendamos que venga a recogerlo con su manta y que en casa permanezca en un lugar cálido y silencioso. El ambiente agradable mejora la recuperación y la acorta.

El día de la cirugía, y dependiendo del tipo de intervención a la que se haya sometido, podrá volver a beber y a comer 8 horas después de la misma, una ración inferior a la normal y de un alimento suave. Si la cirugía ha sido digestiva estos tiempos deberán de alargarse.

Los puntos deben protegerse, por lo que en líneas generales, será necesario el uso del collar isabelino, el cuál no deberá quitarse hasta que se le de el alta definitiva al animal. Si tiene cualquier duda estaremos encantados de aclarársela.