Conducto Arterioso Persistente

Kalle es un cachorro de podenco, recogido por la Sociedad Protectora de Mascotas de Priego de Córdoba, al que su veterinaria, de la Clínica Kibu de Priego, le diagnosticó un problema cardiaco severo, pues presentaba un soplo continuo en la auscultación. Se nos remitió a la Clínica Veterinaria Albacora para realizarle una ecocardiografía. Fue así como diagnosticamos un Conducto Arterioso Persistente (CAP).

El CAP, una de las cardiopatías congénitas más frecuentes en perros

El CAP es una de las cuatro cardiopatías congénitas más frecuentes en el perro y la única que, diagnosticada a tiempo y tratada mediante cirugía o intervencionismo cardíaco, permite al cachorro que la sufre tener una vida totalmente normal.

Como ya hemos contado en otras ocasiones, este defecto se produce debido a que un vaso que comunica durante la vida fetal la arteria aorta y la arteria pulmonar, y que debe cerrarse tras el nacimiento, permanece patente, sufriendo una fuga de sangre continua desde la aorta ( una arteria que tiene una presión de 120 mmHg ) a la pulmonar ( que tiene 20 mmHg). Este paso de sangre de un vaso a otro a gran velocidad produce un soplo muy característico en maquinaria, que incluso produce frémito (una vibración palpable en el tórax del cachorro) además de una sobrecirculación de sangre en arterias pulmonares que conlleva complicaciones muy graves como edema de pulmón, hipertensión pulmonar, etc.
Esta cardiopatía debe de tratarse en cuanto se diagnostica y tras estabilizar al paciente en caso, de que se encuentre inestable cardiovascularmente. Si se cierra en los primeros meses de vida,  el corazón casi siempre se remodela y vuelve a ser un corazón normal.
Una cirugía compleja con momentos críticos

Conducto Arterioso Persistente Perro

Se valoraron las opciones terapéuticas y se decidió realizar una cirugía convencional para cerrar el conducto arterioso. Para realizar la cirugía hay que acceder al tórax, diseccionar el conducto con mucho cuidado y realizar dos suturas para cerrarlo. Los riesgos asociados a la cirugía son el sangrado por desgarro del conducto (una complicación potencialmente mortal), y la bradicardia ( disminución de la frecuencia cardiaca) asociada al momento del cierre y al aumento de presión en la aorta. En el caso de Kalle, cuando estábamos diseccionando el CAP, se produjo un sangrado importante, fueron momentos muy delicados, pero por suerte pudimos ligar con hemoclips y finalmente terminar la cirugía.

Conducto Arterioso Persistente Perro

Al ser una intervención delicada y muy dolorosa, con necesidad de una analgesia adecuada, Kalle permanceció dos días ingresado.  Al cabo de estos dos días, nuestro paciente volvió a casa de la persona que lo tenía en acogida, y bajo los cuidados de su veterinaria Mª Jesús, se fue recuperando con normalidad. Una semana más tarde semana ya estaba dando saltos y caminando con normalidad.

Un perro sano y con nuevo hogar
Después de un mes, hoy lunes ha vuelto para la revisión ecocardiográfica así como para despedirse, ya que ha sido adoptado por una familia. Se marcha a Alemania a vivir su nueva vida, llena de salud y amor. Nos alegramos mucho por ti, Kalle, y te deseamos lo mejor. Has sido un paciente cariñoso y valiente y ha merecido la pena esos días molestos para ti, porque ahora eres un perro sin ningún problema, y tu corazón esta perfecto.
Gracias a su veterinaria por detectar el problema, por remitirlo para hacerle el estudio necesario y a Mascotas de Priego por reunir los fondos necesarios para devolverle la salud y por cuidarlo tan bien.