Con relativa frecuencia, en la exploración rutinaria previa a la vacunación de los cachorros, nuestro veterinario puede detectar un soplo en el corazón de nuestras mascotas. Este soplo puede ser fisiológico , inocente o patológico.

El soplo fisiológico ocurre durante algunas situaciones, como son la fiebre o la anemia, y desaparecen a la vez que el síntoma que lo produce.

El soplo inocente, es un soplo suave, que se escucha con distinta intensidad dependiendo del momento, de la postura del paciente, y que se oye sobre todo a nivel de la base cardíaca, estos soplos suelen desaparecer antes de los cuatro meses.

El soplo patológico es un soplo que se debe a una alteración estructural o hemodinámica en el corazón. Suele ser un soplo fuerte, se puede escuchar en distintas zonas del corazón, en función de la válvula o estructura cardíaca que esté afectada.

Las cardiopatías congénitas más frecuentes en el perro son el Conducto Arterioso Persistente (CAP), la estenosis subaórtica (ESA), la estenosis pulmonar(EP) y la comunicación interventricular (CIV).

En el gato son la displasia mitral y tricúspide, la comunicación interventricular y la estenosis pulmonar.

Hay razas que están predispuestas a padecer este tipo de enfermedades. El CAP se da con mayor frecuencia en el Bichón Maltés, el Yorkshire, el Pastor alemán, el Pastor Australiano, Collie y Caniche.

La EP es frecuente en el West Highland White Terrier, Scottish Terrier, Bulldog inglés, Schnauzer miniatura y Fox Terrier.

La ESA en Bóxer, Terranova, Pastor alemán, Golden retriever y Rottweiler.

Hoy en día , gracias a los grandes avances en Medicina Veterinaria, algunos de estos pacientes pueden mejorar mucho su esperanza y calidad de vida, y en algún caso, como en el CAP, hacer una vida normal, si se hace un diagnóstico precoz y se realiza un tratamiento temprano.

Así pues, cualquier soplo cardíaco debe de ser investigado, y si se sospecha que pueda ser patológico, debe de realizarse una ecocardiografía para descartar o confirmar la existencia de una cardiopatía congénita, y poder establecer un plan terapéutico adecuado.