Un método fiable para prever el momento del parto en la perra, es determinar la temperatura rectal dos veces al día desde una semana antes de la fecha prevista del parto. Su temperatura normal será alrededor de 38.3 ºC. 10 a 24 horas antes de la parición la temperatura rectal desciende por debajo de 37.6ºC.

Desde que la perra lleva 45 días de gestación hay que prepararle una paridera en un lugar de la casa donde encuentre suficiente privacidad.

Lo ideal es construir una caja que tenga una pared que impida que los cachorros rueden y que tenga una puerta para que la perra pueda entrar y salir sin dificultad. La caja debería ser lo suficientemente grande como para permitir que la perra esté tumbada con toda su camada.

La temperatura de la habitación donde estén los cachorros tiene que ser de aproximadamente 30 º y la del suelo 23º.

FASES DEL PARTO

ESTADIO I

Coincide con el comienzo de las contracciones uterinas y precede al parto unas 6-12 horas. Las contracciones todavía no son evidentes, pero la perra está inquieta, jadea, tiembla, vomita, no come, está nerviosa y sin apetito, buscan un sitio para parir, rascan el suelo.

ESTADIO II Y III

Coincide con la dilatación cervical y finaliza con la expulsión del feto y de la placenta. Una perra normal puede parir en unas horas o demorarse 24 o 36 horas. Durante esta fase las contracciones uterinas son evidentes, la perra se tumba sobre uno de sus laterales o se coloca agazapada, vocaliza, y se la ve empujar. Por regla general pasan 10 o 30 minutos desde que comienza con las contracciones evidentes hasta que pare. Un esfuerzo evidente que se demora más de 60 minutos es motivo de preocupación y deberían consultar con el veterinario. Entre cachorro y cachorro suelen transcurrir 30 o 60 minutos, pero en  partos numerosos a veces la perra puede descansar durante unas horas y luego seguir. En este caso un descanso de más de 4 horas también sería preocupante.

Los cachorros pueden nacer con todas las membranas, en cuyo caso la perra tiene que sacarlos de las mismas y cortar el cordón, o sin ellas.

La placenta suele salir 10 minutos después de cada cachorro, o dos placentas después de dos cachorros. La perra puede comerse las placentas, no siendo perjudicial, aunque tampoco debe de alentarse su ingestión.

Si la madre no desprovee a los cachorros de sus membranas, debemos hacerlo nosotros, desgarrándola con las manos y anudando a 2 cm de la barriga del cachorro el cordón umbilical por dos puntos y cortando con una tijera en medio. Si algún cachorro naciera y no comenzara inmediatamente a llorar y a moverse hay que  estimularlo, frotándolo con vigor con una toalla y secándole las secreciones de hocico y garganta. Si sigue sin responder, hay que cogerlo haciendo un cuenco con las manos y haciendo el gesto de hachar dos o tres veces y luego volver a frotarlo.

La perra suele alimentar a sus cachorros mientras prosigue con el parto.  Tras el mismo la perra suele estar manchando durante 5 semanas