Kibuc y Aquiles son nuestros donantes de sangre, han salvado la vida de muchos perros, que ya fuera por accidentes, enfermedades infecciosas o tumores, necesitaban urgentemente una transfusión para poder seguir viviendo.

KIBUC es un macho de pastor alemán, de tres años de edad, fuerte y sano, y le encanta venir a la Clínica aunque sea a donar sangre. Se sube en la mesa, estira la pata y espera pacientemente a que le saquemos medio litro de sangre sin rechistar.

AQUILES es un macho guapísimo,de cuatro años de edad, recogido de la calle con dos meses, parecido a un Pastor de Brie y que lleva una prótesis de cadera por una lesión que tenía ya al recogerlo.

Los dos son muy dóciles y buenos, pero eso sí, al terminar de donar, reclaman alegremente su premio, que consiste en dos latas a/d y un hueso. Dos veces al año se chequean de las principales enfermedades infecciosas (Leishmaniosis, Ehrlichiosis y Filariosis) y se les hace un chequeo general para comprobar su adecuado estado de salud.

Con un gesto tan sencillo como es donar un poquito de la sangre que tienen, consiguen devolver la esperanza a muchos perros que sin su aportación no tendrían posibilidades. También queremos recordar aquí a nuestros anteriores donantes: Baloo y Hugo.

Baloo fue un noble pastor alemán que murió hace cuatro años y Hugo es un boxer que ya está mayor y no puede seguir donando. Gracias a ellos dos también.

Por último está Rosita, es una gata enorme, negra, con un poco de mal genio , pero que con una lata de comida delante se deja sacar toda la sangre que queramos. Gracias a ella también.